La mayoría de cartas QR se venden como suscripción: 15-30 € al mes, para siempre, y si dejas de pagar te quedas sin carta. La tuya la diseñamos una vez, la pagas una vez, y es tuya.
Tu carta digital desde 99 €. Un SaaS de carta QR a 20 €/mes te habrá costado 480 € en dos años — y desaparece si dejas de pagar.
Nada de plantillas genéricas: tipografía, colores y orden pensados para tu carta, con fotos que abren el apetito.
¿Sube el precio del menú? ¿Plato nuevo? Se cambia en minutos: tú mismo, o nosotros con tu plan de mantenimiento.
Castellano, catalán, inglés… Si tienes clientela de fuera, te traducimos la carta y se entiende sola.
Soportes de QR resistentes para mesa, barra o escaparate, listos para usar: incluidos.
Marcamos los alérgenos de cada plato como pide la normativa europea, sin que la carta parezca un prospecto.
Vale una foto de la carta actual o un WhatsApp con los platos y los precios.
En 24-48 horas te enseñamos tu carta digital con tu estilo, y ajustamos lo que haga falta.
Recibes el enlace y los QR físicos, listos para las mesas, tu web y tu perfil de Google.
Todo en pago único: la carta es tuya para siempre, sin cuotas obligatorias.
Las hay, y para salir del paso sirven. A cambio llevan publicidad o marca de terceros, diseño de plantilla y tu carta vive en la web de otro: si esa empresa cierra o empieza a cobrar, te toca rehacerla. La nuestra es tuya, con tu diseño y sin sorpresas.
Sí: te lo dejamos preparado para que cambiar precios o platos sea sencillo. Y si prefieres olvidarte, con el plan de mantenimiento PRO lo hacemos nosotros.
Entre 24 y 48 horas desde que nos pasas tu carta actual.
Sí, marcamos los alérgenos de cada plato conforme a la normativa europea de información alimentaria.
Por qué el PDF te está costando clientes y qué cambia al pasar a una carta de verdad.
Todo lo que le funciona a un restaurante, en orden de importancia y sin humo.
Mándanos una foto de tu carta actual por WhatsApp y te enseñamos cómo quedaría en digital.
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